Ofrenda lírica con despedida continuada para Karen

Porque soy malo en las despedidas
las evito como evito mostrar
el peor lado de mi naturaleza
ése que ya viste y te hizo correr
por eso prefiero callar
y deleitarme con tus gestos
que me llegan como el follaje sacudido
de los árboles y tu acento
que no logro precisar
—si moyocho o riojano
aunque diferencia mayor no hay
al menos para mi oído forastero—
me embarca sobre el río mayo
donde adormecidos bajo su pulso turbio
y contenido discurrimos quedamente
el motorista y yo
fumo uno de mis cigarrillos
y dejo que el humo me encamine
hacia el espectáculo del verde cortinaje
que se abre ante la mirada gris
de gigantes nubarrones
que se ciernen inquietos y agolpados
en la balaustrada de la tarde
para mirar a las ridículas criaturas sin pelos
tornar a sus guaridas.


La Rioja, 24 de marzo 2008

Marco Valerio Marcial (40 dc- 104 dc)

Del Libro VIII

LXXVII

Liber, amicorum dulcissima cura tuorum,
Liber, in aeterna vivere digne rosa,
si sapis, Assyrio semper tibi crinis amomo
splendeat et cingant florea serta caput;
candida nigrescant vetulo crystalla Falerno
et caleat blando mollis amore torus.
Qui sic vel medio finitus vixit in aevo,
longior huic facta est quam data vita fuit.

77*

Líber, la más dulce preocupación de tus amigos;
Líber, digno de vivir entre rosas inmarcesibles,
si eres sensato, que tu cabellera brille siempre con el amomo
asirio y ciñan guirnaldas de flores tu cabeza. Que los limpios cristales de tus copas
ennegrezcan con añejo falerno y que un dulce amor dé calor a tu blando lecho.
El que ha vivido así, aun falleciendo en la flor de la edad, ése ha hecho su vida
más larga que la que se le había concedido


77**

Líbero, por quien con tanto gusto se preocupan tus amigos,
Líbero, que mereces vivir entre rosas inmortales,
Si eres prudente, que siempre tu cabellera de oriental perfume
resplandezca y ciñan tu cabeza la flor y la guirnalda;
oscurezca lucientes cristales un buen vinillo añejo
y se caliente tu cama blanda con un amor tierno.
Quien así, aunque sea la mitad del tiempo, vive
Más larga vida tiene de la que se le concedió.



Del Libro X

XLVII

Vitam quae faciant beatiorem,
iucundissime Martialis, haec sunt:
res non parta labore, sed relicta;
non ingratus ager, focus perennis;
5 lis numquam, toga rara, mens quieta;
vires ingenuae, salubre corpus;
prudens simplicitas, pares amici;
convictus facilis, sine arte mensa;
nox non ebria, sed soluta curis;
10 non tristis torus et tamen pudicus;
somnus qui faciat breves tenebras;
quod sis esse velis nihilque malis;
summum nec metuas diem nec optes.


47*

Lo que hace más feliz la vida, gratísimo Marcial, es esto: una hacienda no
ganada con el trabajo, sino por herencia; un campo no desagradecido, un hogar siempre encendido; pleitos nunca, toga poca, la conciencia tranquila; un vigor congénito, un cuerpo saludable; una prudente sencillez, unos amigos de la misma condición; unos convites fáciles, una mesa sin artificio; unas noches sin borracheras, pero libres de preocupaciones; un lecho nada triste y, sin embargo, púdico; un sueño que haga cortas la noches; lo que uno sea, querer serlo y no querer más nada; el último día, ni temerlo ni desearlo.


47**

Aquí tienes, Marcial, mi buen amigo,
Los bienes que una vida hacen dichosa:
Un patrimonio heredado, sin ganarlo con trabajos,
Un finca agradecida, hogar que no se apague,
Nada de pleitos, ataderos pocos, mente serena,
Un natural vigoroso y cuerpo saludable,
Franqueza reservada, amigos de tu clase,
Trato asequible, mesa sin requilorios,
Noches sobrias aunque limpias de cuidados,
Una cama sin pacatería y decente sin embargo,
Sueños que acorten lo oscuro de la noche,
Querer ser lo que se es y nada más,
La última jornada ni temerla ni buscarla.


Del Libro XI

XLIII

Deprensum in puero tetricis me vocibus, uxor,
corripis et culum te quoque habere refers.
Dixit idem quotiens lascivo Iuno Tonanti!
ille tamen grandi cum Ganymede iacet.
Incurvabat Hylan posito Tirynthius arcu:
tu Megaran credis non habuisse natis?
Torquebat Phoebum Daphne fugitiva: sed illas
Oebalius flammas iussit abire puer.
Briseis multum quamvis aversa iaceret,
10 Aeacidae propior levis amicus erat.
Parce tuis igitur dare mascula nomina rebus
teque puta cunnos, uxor, habere duos.

43*

Al sorprenderme encima de un joven esclavo, me lo recriminas con gritos
furiosos y me recuerdas que tú también tienes culo. ¡Cuántas veces le dijo eso mismo Juno al libertino Júpiter! Él, sin embargo, yace con Ganímedes ya crecido. A Hilas lo ponía con el culo en pompa el de Tirinto, dejando a un lado su arco. ¿Te crees tú que Mégara no tenía nalgas? La huidiza Dafne era el tormento de Febo, pero el joven de Ébalo hizo que se apagaran aquellas llamas. Aunque Briseida se acostaba muchas veces vuelta de culo, el Eácida tenía más cerca a su imberbe amigo. Déjate, pues, de dar nombres masculinos a tus cosas y hazte cuenta, esposa, que tú tienes dos coños.


43**

Me has cogido con un niño , esposa mía, y con voces desabridas
me riñes y recuerdas que tu también tiene un culo.
¡Cuántas veces Juno le ha dicho lo mismo al Tonante retozón
y él sin embargo sigue acostándose con el talludo Ganímedes!
Hércules doblaba a Hilas cuando de doblar el arco paraba:
¡crees tu que Mégara no tenía sus propias nalgas?
Atormentaba a Febo Dafne la esquiva, pero el bello
Jacinto dispuso que de su alma salieran aquellos ardores.
Aunque Briseida se acostara dándole siempre la espalda,
Tenía Aquiles muy cerca de su amiguito lampiño.
Deja por tanto de poner a tus partes nombres varoniles
Y considera, esposa, mía, que dos coños es lo que tienes.

*Traducción de José Guillén; Revisión de Fidel Argudo
**Traducción de Juan Fernández Valverde y Francisco Socas

Comas

Tu cuerpo es delgado
y verde cáñamo
el cerro que nos vio crecer
y separarnos
está dentro de uno
hoy lo fotografié

P.S. Preguntar a charly:
fotografiar el cielo
es decorar el tiempo?

Ejercicio matutino

Dejar las manos guarecidas dentro de los sobacos
cruzar las piernas de tal modo que el pie izquierdo
apunte a la derecha y el derecho a la izquierda
mantener esta posición como las momias
embalsamadas por lo menos una hora;
posteriormente, a través de un impulso
electroquímico en la corteza cerebral dar la orden
de mover uno de los brazos o de las piernas.
Al ser imposible el movimiento y, sobretodo,
luego de la falta de irrigación en las extremidades,
la sensación que nos abarcará será la de tener
dos muñones en vez de brazos y en la piernas
una cola fácilmente identificable
con la de un animal prehistórico,
esto nos dejará un impecable sentido
de desesperación o euforia
necesaria para empezar la mañana.

Trulo dizque culto se encuentra con Marcial

Entre las baratijas de dudosa procedencia
que se ofrecen en las esquinas del centro,
sobre los listones nacarados del último mármol
que agoniza con más dignidad que un oficinista
atropellado por la vida, rodeados por los vientos
de smock que nos despeinan con más pericia
que la amante de disforzadas maneras te hallé, Marcial,
olvidado tu lomo sobre viejas revistas de moda con mujeres
siempre demasiado vestidas entre zapatos y pastillas,
allí frente a tu amarilla mirada de perro me encuentro
solo y necesitado, sin fe ni devoción resistiendo
con cinco soles la angurria del frágil cogote
por el hambre suspendido, guían mi torcido camino
los bolsillos inflados cual velas sopladas por un tísico hado
que me lleva, con pastosa mano, bajo el puente:
mas allí el prestigio de tu estampa me repliega
me lanza higos y cerbatanas de una antigüedad
que poco me pertenece sin embargo por justa ponderación
te he levantado del suelo a escondidas de tu fiero dueño
y su indigna comparsa que poco bien te hacía
y así nos hemos salvado los dos: tu de la vergüenza
y yo del pastel —al menos por hoy día.—

Fue una canción

Sigo la canción hasta el bosque de cousiños
pero tu no me acompañas porque a ti no te gustan
los lugares rascas ni ordinarios aunque debería
precisarte que yo voy al bosque de cousiños
de los años cincuenta y no al parque o’higgins
cuando nosotros ni planeados estábamos
para pisar esta malsana tierra lugar impropio
de una innoble pasión como la nuestra.

William Carlos William

Danse Russe

If I when my wife is sleeping
and the baby and Kathleen
are sleeping
and the sun is a flame-white disc
in silken mists
above shining trees, --
if I in my north room
dance naked, grotesquely
before my mirror
waving my shirt round my head
and singing softly to myself:
"I am lonely, lonely.
I was born to be lonely,
I am best so!"
if I admire my arms, my face
my shoulders, flanks, buttocks
against the yellow drawn shades, --

who shall say I am not
the happy genius of my household?

Danza rusa

Si yo cuando mi esposa está dormida
y el bebé y Catalina
están dormidos
y el sol es un blanco disco de fuego
entre nieblas de seda
sobre árboles brillantes,
-si yo en mi cuarto norte
danzara desnudo, grotescamente
ante mi espejo
agitando mi camisa alrededor de mi cabeza
y cantando bajo para mí mismo:
"Estoy solo, solo.
Nací para estar solo,
y estoy mejor así!"
Si yo admiro mis brazos, mi cara,
mis hombros, flancos, nalgas
contra las amarillas persianas corridas,

-¿Quién diría que yo no soy
el feliz genio de mi hogar?

Traducción, de José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal, de "Poemas", Visor-Madrid 1985, tomada de http://poemaspreferidos.blogspot.com/2007/01/objetivismo-puro-william-carlos.html

Learning morrisey (o carta con destino austral)

I don't mind if you forget me

Ya no soy de esos
podría enviarle una larga
y pesada cadena de palabras
que le apretaran el espinazo
pero me abstengo
porque la mala sangre
ya no domina mis actos
ni mi compostura
mi voluntad que es leve
se agita con otros ritmos
menos turbulentos
sépalo de una vez
y sepa también
lo que se pierde
y todo por no tener fe
en lo perdido
esa maldita sensatez
esos sus bellos pies
bien puestos sobre esta puta tierra
ahora que pienso en usted con fuerza
centrípeta y flamígera
es decir con un puño cerrado
dentro de la cabeza
un síntoma de crispación
lo reconozco
pero no es contra usted
que me sublevo
sino contra el camino
y su forma de dar vueltas
sobre el mismo desliz
las polvorientas distancias
que abisman nos
a ungido sino
las polvorientas distancias
que golpean nos
como una pedrada
venida
naturalmente
de uno mismo

A means to an end

Sospechemos siempre
de los que revientan
como cuetes de bengala
ante la retorcida pluma
de los noveles cuervos
de los que con vidrio molido
aderezan el camino
de los descalzos mártires
sospechemos siempre del prójimo
que hurga en nosotros
su propia vanidad

De escribir dice

Fácil irme de la oficina
me atornillo en el asiento
adelanto el respaldar
y ungido quedo por la pantalla
que no me beneficia
como los espejos cimarrones
porque nunca soy al que esperan
será por eso que desde allá
todos me miran extrañados
ya que me aparezco donde no debería
un vernisagge de cota y vestido
mi cara es una brasa sanguinolenta
donde las miradas prenden su sorpresa
y sus cigarrillos las odaliscas de cimbreante cintura
me visto con harapos cenicientos
lo que explica que sobre el linóleo
me barran junto a las colillas
pero el tiempo pasa como un viento frío
me alivia el ardor de la vergüenza ajena
y así me voy quedando
de colado
quietamente
entre las cenizas
que nadie ha barrido

De camotudos y otros tubérculos

Para Juanina

Los camotudos son monógamos
por naturaleza tuberculosa
esa es mi muletilla
con esa muletilla me levanto siempre
me lavo la cara
y me cepillo los dientes
con esa muletilla te digo
practico hasta mi caligrafía
por ejemplo
el sol ahora jode
jode y mucho
y cuando más jode
más se ovilla el día
como un armadillo amarillo
¿amarillo armadillo dije?
en realidad, lo único armadillo
es mi porrillo que me espera
al final de la jornada
pero esa es otra muletilla
que tampoco me abandona siempre
a la hora de la pena
o a la hora de la cena
suena a discreción mi xilofón
un cantabile amoratado
eco de solitario
y humeante camotudo
por naturaleza
también tuberculosa

Con ustedes un poema de Alan Mills

Hay que ver que se use
ningún material extraño
así, si quiere hablarse de niños
reventados contra los árboles,
habrá que decirlo sin omitir la sangre
escurriendo las cortezas;
no vale la pena desbancar dolor
por ideas, mejor apresar la hinchazón
nerviosa que traen los ramalazos;
no meter palabra y palabra
donde el plomo sabrá armar su vacío.
hay que evitar sucedáneos;
si la carne arde, gruñir macizo;
en cada impacto, mostrar su trayectoria;
a cada estallido, la savia roja de los árboles.

Tomado de: Testamentofuturo, libros mínimos, poesía, 2007. Además, les dejo el link del excelente sitio "Libros Mínimos" ( http://www.librosminimos.org/ ) donde podrán bajarse un poco de la producción en narrativa y verso de escritores(as) centroamericanos(as) contemporáneos (as).

Café & take this waltz

Luego de tres contundentes tazas de café empiezo a sentir los efectos. Mis brazos y mis manos están siendo copados por ligeros temblores, parecidos, supongo, a los producidos por los ataques de ansiedad, aunque no hay mayores cambios emocionalmente. Además noto un cosquilleo en las mejillas, como si una larga fila de hormigas caminara en círculos debajo de mi piel. Sin embargo, la percepción de mi actual estado de ánimo es sosegado, por no decir rutinario, y con la misma dispersión de siempre, dispersión que me lleva a escribir esto en vez de terminar un importante informe para una oficina importante. También mis ojos empiezan a llenarse de agua; es raro tener los ojos empozados sin sentir nada en medio del pecho. El efecto del café actúa sobre el metabolismo.

Backpackers

a Carolingia

Hay personas
que someten sus pasos
no sin placer a los latidos
de una visceral necesidad
de paisajes exteriores,
el noble extremo de un lago
por ejemplo, suspendido
de las ramas plateadas
de los abetos del sur

Hay en cambio quienes
mas que de paisajes interiores
recorren el espacio gentil y desolado,
como un hombre viejo
repasa en sus miembros
la ceniza de los cuerpos amados,
de su cuarto arrojado
al áspero desierto del norte

Muy simio

No conocí al poeta
muerto no se sabe
si en pelea de perros o de gatos
después de haber visto sus fotos
en los principales periódicos
de la ciudad no me equivoco
en decir que si me hablaba
no lo hubiera escuchado
y viceversa seguramente

Pero ahora que he leído
algunos de sus poemas —tres o cuatro
magníficos cual los cuerpos
de desnudas adolescentes—
me han dejado con el remordimiento
de no haberlo leído antes
mas no de conocerlo
ni de sentir su aliento
pesado seguramente
como una pluma
embarrada en barato aguardiente

Nocturno de Yocasta Blue

Con la ceniza de la noche
entre los dedos:
amanecer en cama ajena.

Blues del escarabajo solitario

Caminar rodando la propia sombra
en la que muy tenue en los días sin sol
nos hundimos porque en el fondo
la encontramos fuerte y oscura
como una mujer desnuda
que nos acompaña en los días de hastío

Para colarme en tus sueños

Sin lágrimas
y con una sonrisa
de niño idiota
así me dejan
tus recuerdos,
Carolina,
como envenenado
por el rubio hálito
de un cigarrillo
que fumara
acodado en mi ventana;
cierro los ojos
y tu mirada apacible
casi verde
me ilumina
con el vértigo
de las noches
estrelladas.

Avenida el pacífico

Como la sombra
que el sol dispone
al pie de los postes peregrinos,
me tiendo sobre el lomo de la cebra,
que se eriza al tacto de mi oído,
porque me gusta el silencio
de largas autopistas
onduladas por la arena,
bailar con la bulla
de un humeante corazón

Gatos


Al regalado Membrillo

Partido por la sombra del alero
el regodeado Oliver
se entrega a la pereza
entre la manzanilla
y el helecho
Membrillo
es la fruta
del abandono