Ofrenda para Amy

Desde la agonía
de algún crucificado
con resaca
de todo lo bebido
unas palabras
atestadas de purísimo alcohol
para ti, frágil Amy,
que tu negra voz
siga siendo
la fuente
de mi sed

Legalizer it

Joan, me gusta que Luis Hernández
sea amigo del desierto
que lo ayudó tanto
porque yo vivo sobre él
y lo he detestado
casi toda mi vida
imagino que lo conoció
amable y radiante
cuando salía con su hermana mi ex
la delgadita yerba del campo

Exitus

James Cotton en la armónica
Otis Spann sobre los marfiles
y Big Mama Thornton
salmodiando con su inmenso cuerpo
elevando mi transparente
y viscosa alma
sobre mis escasos deudos
para dejarla caer
como un baldazo de agua fría
sobre sus corazones
así quisiera irme de aquí

1° Aparición del Loco del Tarot

El loco del tarot
viaja en taxi colectivo
un espacio reducido
a su mínima expresión
no es un tico
es la caja toráxica
de noicos individuos
que viajan con la muerte al lado

(es alada la muerte aterciopelada polilla)

el loco del tarot tenía un perro
que tenía un don:
le mordía el poto mientras caminaba
pero un día lo atropelló una combi asesina
en la encrucijada de la tupac y la belaunde

y su avance es ético
gente que le acompaña en la rutina
el asunto es ver que esa gente no se da cuenta de la rutina
ver cómo no se despegan y pensar que uno puede ayudarlos
a despegarse de sus sombras

pero es cierto el aburrimiento
y la tristura te llevan
a la arrechura por reacción
y no por la melodía del saxofón que truena
sin que nadie lo sople

Canción para dinosaurios

Antes de su llegada, muchachos
sus recuerdos me hicieron sangrar
nadie decisivo
ni determinado
un equis más
que te daña sin piedad
habiendo conocido
el placer de dañar
otra vez
te vuelve a dañar
con mayor dedicación
que la primera vez

Ikiru

No quería llegar a la noche sin compañía
y para todos el humo dispuso el bálsamo
(pero nosotros inhalamos el gatillo )
nuestro ímpetu fue pueril e iniciado
el recorrido también fue humo
y sólo no para narcisos marchitados
también las hay profundidades
en las señoritas de áureas caídas
y le dije no quería llegar
pero he llegado
presto a vivir la edad de la promesa
y todas sus traiciones

Pessoa - Alberto Caeiro ( 13 de junio de 1888 - 30 de noviembre de 1935)

Ya sobre la frente vana se me encanece
El cabello del joven que perdí.
Mis ojos brillan menos.
Ya no tiene derecho a besos mi boca.
Si aún me amas, por amor no me ames:
Me traicionarías conmigo.




*** Por andar prendido de indiferente veinteañera se me pasa todo, pero el maestro me aterriza. Salud!.***

El hermoso verbo

Que hermoso verbo
El buitre negro
Yo buitreo
Tu buitreas
El buitrea
Vosotros buitrean
Nosotros buitreamos
Ellos buitrean
El buitre de todos los despegados
De todos los desasosegados
Fumadores de papel no tabaco
El buitre que gira en una taza de water
O en un plato de comida recién regurgitada
que te espera al final de la jornada
El buitre que abre las alas para Abrigarte en su negra paz
Arrodillado como el tambaleante ebrio
ante su fría majestad enlozada
El buitre que todos llevamos dentro
Como un sentimiento que se va empozando
por la indiferencia del Que se resiste
Del que se niega a llegar del Que se guarda de rozar
las negras plumas del hermoso verbo

Alejandro Romualdo (1926 - 2008)

RESPONSO POR UN PAYASO NEGRO

AQUÍ YACE SAM BROWN. Aquí descansa su rueda pálida,
la que hacía girar sencillamente bajo sus pies como
un planeta o una ola.
Lejos de su infancia silvestre, de la fiebre sexual, del
tambor y de la danza hirviente.
Lejos. Dejó su infancia de leopardos y grullas y flores exóticas.
Aquí yace, más frío que la luna, más triste que el vino,
derramado y oscuro como un vaso de miel para todas las
moscas de la destrucción.
Una familia de arlequines le reza. Los astros del circo lloran
y se apagan:
la muerte es una rueda muy traicionera, un jaguar silencioso
que cae desde lo alto -desde cualquier hora-
como un fruto encendido cae desde cualquier estación.
Aquí yace Sam Brown, más pálido que un espejo
bajo la hierba mortal.
Su último traje ya no se arruga, el traje de la función final
en la cual tenía que caer junto con el telón
de la vida y la rueda.

Pidamos que la muerte no nos deje decir nada.
Pidamos que la muerte nos separe, nos desgaje suavemente.
Pidamos que nos haga desaparecer como un ilusionista.
Roguemos porque la muerte llegue como el extraño que nos pregunta por la hora.
Porque Sam Brown ya no se mueve.
Porque aquí yace Sam Brown como un girasol ciego.

(De Cuarto mundo)


* Magnífico poema tomado de aquí http://www.educared.edu.pe/estudiantes/literatura/romualdo2.htm

(xxxxxxxx en tiempos de muerte)


I
quisieras ser más impúdico que una tumba abierta
más transparente que una medusa de adolescentes profundidades
verdes todos tus amigos por un puñado de yerba santa

el profanado señorito
-huesos-de-galleta
hace anillos de humo con el beso de sus amantes
(anzuelo de rosados pezoncillos, que le dicen )

tira se las de los cabellos como del cabestro desbocado
una briosa anguila que se rizla en medio de las sabanas
entre los muslos de-lenguado el rotundo fruto de las (N)algas
fluyen eléctricas cicadas cicladas de insectos luminosos
exoesqueletos de corazón expuesto erizos de soñar morado
hallen espacio en las porosidades de los sueños
donde ningún dios de la perversidad ni huaco de la fecundidad
que te proteja de los abrasivos goznes
muestra lo que quisieras ocultar


II
Los objetivos de la muerte y su cadena productiva
han galvanizado esfuerzos
11 millones de niños / 30 mil al día
menores de cinco años
mueren como resultado de una enfermedad
o una combinación de enfermedades
lo peor
que se pueden prevenir
con métodos que ya existen
y de bajo costo *

(*) Texto intervenido de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (www.un.org/spanish/millenniumgoals)

Nebula

a Mónica

Baila con su sombra en una disco
o baila con las luces de sus párpados cerrados
y deja que le envuelvan
destellos cortadora y láser rayos y abrazándose
parejas también le envuelven
mientras se envuelven en violáceas membranas
en crisálidas rotaciones
la maquinaria regeneración de la especie
miras su engranaje
en la pista de baile pero te pierdes en el
ritmo
como en un jardín oscuro
y pendes entre la indiferencia
y la amistad prendida
en medio de las pantallas
salta y gira con los brazos en ruinas
aspa los bits de la neblina
y al ritmo de su por cortesía
timidez
aleja las espaldas que le cercan
y baila

Valetudinario

dentro de mi ingenua y luminosa viada ya que venía de ver a la chica pálida espiga del
verano
austral
y por lo mismo
más azul
venía envuelto y profundamente blue
lamentaba no haber tenido la suficiente Xxxxxx me ha contagiado morrisey
es como una epidemia Una gripa que siempre se cura mal

De mí

a joan

A mis doce la muerte no fue una despedida
sino una recepción en un salón de clases
lleno de belfos chicos envejecidos demasiado ordinarios
para reconocerme como uno de los suyos

Para Juanina

no sé porqué contigo
se me da por ser onomatopéyico
hablo con los sonidos que me rodean
y aquí me tienes
escribiéndotelos
yac tac tec
teclas
lingon lin lingon lin
punteo de una guitarra
I wanna die
Jesus and mary chain

En el odontólogo

Ahora que huésped
soy del dolor
estrujo mi ombligo
-un limón seco-
con lo sé
la ilusa esperanza
cual mujer pública
de sentir placer.

Ofrenda lírica con despedida continuada para Karen

Porque soy malo en las despedidas
las evito como evito mostrar
el peor lado de mi naturaleza
ése que ya viste y te hizo correr
por eso prefiero callar
y deleitarme con tus gestos
que me llegan como el follaje sacudido
de los árboles y tu acento
que no logro precisar
—si moyocho o riojano
aunque diferencia mayor no hay
al menos para mi oído forastero—
me embarca sobre el río mayo
donde adormecidos bajo su pulso turbio
y contenido discurrimos quedamente
el motorista y yo
fumo uno de mis cigarrillos
y dejo que el humo me encamine
hacia el espectáculo del verde cortinaje
que se abre ante la mirada gris
de gigantes nubarrones
que se ciernen inquietos y agolpados
en la balaustrada de la tarde
para mirar a las ridículas criaturas sin pelos
tornar a sus guaridas.


La Rioja, 24 de marzo 2008

Marco Valerio Marcial (40 dc- 104 dc)

Del Libro VIII

LXXVII

Liber, amicorum dulcissima cura tuorum,
Liber, in aeterna vivere digne rosa,
si sapis, Assyrio semper tibi crinis amomo
splendeat et cingant florea serta caput;
candida nigrescant vetulo crystalla Falerno
et caleat blando mollis amore torus.
Qui sic vel medio finitus vixit in aevo,
longior huic facta est quam data vita fuit.

77*

Líber, la más dulce preocupación de tus amigos;
Líber, digno de vivir entre rosas inmarcesibles,
si eres sensato, que tu cabellera brille siempre con el amomo
asirio y ciñan guirnaldas de flores tu cabeza. Que los limpios cristales de tus copas
ennegrezcan con añejo falerno y que un dulce amor dé calor a tu blando lecho.
El que ha vivido así, aun falleciendo en la flor de la edad, ése ha hecho su vida
más larga que la que se le había concedido


77**

Líbero, por quien con tanto gusto se preocupan tus amigos,
Líbero, que mereces vivir entre rosas inmortales,
Si eres prudente, que siempre tu cabellera de oriental perfume
resplandezca y ciñan tu cabeza la flor y la guirnalda;
oscurezca lucientes cristales un buen vinillo añejo
y se caliente tu cama blanda con un amor tierno.
Quien así, aunque sea la mitad del tiempo, vive
Más larga vida tiene de la que se le concedió.



Del Libro X

XLVII

Vitam quae faciant beatiorem,
iucundissime Martialis, haec sunt:
res non parta labore, sed relicta;
non ingratus ager, focus perennis;
5 lis numquam, toga rara, mens quieta;
vires ingenuae, salubre corpus;
prudens simplicitas, pares amici;
convictus facilis, sine arte mensa;
nox non ebria, sed soluta curis;
10 non tristis torus et tamen pudicus;
somnus qui faciat breves tenebras;
quod sis esse velis nihilque malis;
summum nec metuas diem nec optes.


47*

Lo que hace más feliz la vida, gratísimo Marcial, es esto: una hacienda no
ganada con el trabajo, sino por herencia; un campo no desagradecido, un hogar siempre encendido; pleitos nunca, toga poca, la conciencia tranquila; un vigor congénito, un cuerpo saludable; una prudente sencillez, unos amigos de la misma condición; unos convites fáciles, una mesa sin artificio; unas noches sin borracheras, pero libres de preocupaciones; un lecho nada triste y, sin embargo, púdico; un sueño que haga cortas la noches; lo que uno sea, querer serlo y no querer más nada; el último día, ni temerlo ni desearlo.


47**

Aquí tienes, Marcial, mi buen amigo,
Los bienes que una vida hacen dichosa:
Un patrimonio heredado, sin ganarlo con trabajos,
Un finca agradecida, hogar que no se apague,
Nada de pleitos, ataderos pocos, mente serena,
Un natural vigoroso y cuerpo saludable,
Franqueza reservada, amigos de tu clase,
Trato asequible, mesa sin requilorios,
Noches sobrias aunque limpias de cuidados,
Una cama sin pacatería y decente sin embargo,
Sueños que acorten lo oscuro de la noche,
Querer ser lo que se es y nada más,
La última jornada ni temerla ni buscarla.


Del Libro XI

XLIII

Deprensum in puero tetricis me vocibus, uxor,
corripis et culum te quoque habere refers.
Dixit idem quotiens lascivo Iuno Tonanti!
ille tamen grandi cum Ganymede iacet.
Incurvabat Hylan posito Tirynthius arcu:
tu Megaran credis non habuisse natis?
Torquebat Phoebum Daphne fugitiva: sed illas
Oebalius flammas iussit abire puer.
Briseis multum quamvis aversa iaceret,
10 Aeacidae propior levis amicus erat.
Parce tuis igitur dare mascula nomina rebus
teque puta cunnos, uxor, habere duos.

43*

Al sorprenderme encima de un joven esclavo, me lo recriminas con gritos
furiosos y me recuerdas que tú también tienes culo. ¡Cuántas veces le dijo eso mismo Juno al libertino Júpiter! Él, sin embargo, yace con Ganímedes ya crecido. A Hilas lo ponía con el culo en pompa el de Tirinto, dejando a un lado su arco. ¿Te crees tú que Mégara no tenía nalgas? La huidiza Dafne era el tormento de Febo, pero el joven de Ébalo hizo que se apagaran aquellas llamas. Aunque Briseida se acostaba muchas veces vuelta de culo, el Eácida tenía más cerca a su imberbe amigo. Déjate, pues, de dar nombres masculinos a tus cosas y hazte cuenta, esposa, que tú tienes dos coños.


43**

Me has cogido con un niño , esposa mía, y con voces desabridas
me riñes y recuerdas que tu también tiene un culo.
¡Cuántas veces Juno le ha dicho lo mismo al Tonante retozón
y él sin embargo sigue acostándose con el talludo Ganímedes!
Hércules doblaba a Hilas cuando de doblar el arco paraba:
¡crees tu que Mégara no tenía sus propias nalgas?
Atormentaba a Febo Dafne la esquiva, pero el bello
Jacinto dispuso que de su alma salieran aquellos ardores.
Aunque Briseida se acostara dándole siempre la espalda,
Tenía Aquiles muy cerca de su amiguito lampiño.
Deja por tanto de poner a tus partes nombres varoniles
Y considera, esposa, mía, que dos coños es lo que tienes.

*Traducción de José Guillén; Revisión de Fidel Argudo
**Traducción de Juan Fernández Valverde y Francisco Socas

Comas

Tu cuerpo es delgado
y verde cáñamo
el cerro que nos vio crecer
y separarnos
está dentro de uno
hoy lo fotografié

P.S. Preguntar a charly:
fotografiar el cielo
es decorar el tiempo?

Ejercicio matutino

Dejar las manos guarecidas dentro de los sobacos
cruzar las piernas de tal modo que el pie izquierdo
apunte a la derecha y el derecho a la izquierda
mantener esta posición como las momias
embalsamadas por lo menos una hora;
posteriormente, a través de un impulso
electroquímico en la corteza cerebral dar la orden
de mover uno de los brazos o de las piernas.
Al ser imposible el movimiento y, sobretodo,
luego de la falta de irrigación en las extremidades,
la sensación que nos abarcará será la de tener
dos muñones en vez de brazos y en la piernas
una cola fácilmente identificable
con la de un animal prehistórico,
esto nos dejará un impecable sentido
de desesperación o euforia
necesaria para empezar la mañana.

Trulo dizque culto se encuentra con Marcial

Entre las baratijas de dudosa procedencia
que se ofrecen en las esquinas del centro,
sobre los listones nacarados del último mármol
que agoniza con más dignidad que un oficinista
atropellado por la vida, rodeados por los vientos
de smock que nos despeinan con más pericia
que la amante de disforzadas maneras te hallé, Marcial,
olvidado tu lomo sobre viejas revistas de moda con mujeres
siempre demasiado vestidas entre zapatos y pastillas,
allí frente a tu amarilla mirada de perro me encuentro
solo y necesitado, sin fe ni devoción resistiendo
con cinco soles la angurria del frágil cogote
por el hambre suspendido, guían mi torcido camino
los bolsillos inflados cual velas sopladas por un tísico hado
que me lleva, con pastosa mano, bajo el puente:
mas allí el prestigio de tu estampa me repliega
me lanza higos y cerbatanas de una antigüedad
que poco me pertenece sin embargo por justa ponderación
te he levantado del suelo a escondidas de tu fiero dueño
y su indigna comparsa que poco bien te hacía
y así nos hemos salvado los dos: tu de la vergüenza
y yo del pastel —al menos por hoy día.—