Flores



Las flores de nuestra oficina no necesitan
luz solar. El viento acondicionado sopla
sus rígidos pétalos desde el cielo raso. Brindo
con bostezo y humeante café por la cabellera
Recogida con lápices de mi joven compañera
quien se viste con las primeras ropas caídas
de su closet estival. Al recuerdo de lo que me ha
de contentar, el dorado otoño de su espalda, sonrío
frente a la blanca página del monitor y las perras flores
se marchitan frente a mi esperanza.



Todo el amor que hubo en nuestra vida

a cazuza


La resaca llega con los años
nos baña los ojos
Dándoles un peso innecesario
Como la culpa que no tenemos
pero a la que nos adherimos
legítimos patricios progresistas
Entre rojos taxicholos y cerros de basura
Para entusiastas El glamour
De los excesos es un vendedor de crisis
existenciales

Entonces no hay perfume que no me haga vomitar
Las arcadas llevan un cartelito
que prohíbe arrojar desmonte / bajo
pena de golpe A dónde ir
con tu cuerpo doblado
Y tus pies gastados
De patear destellantes Latas de atún
lanzando dardos hacia nuestras
tibias glándulas Emplumadas
por El humo llevo alrededor
del cuello un amuleto El amor
es humedad y agitación
Y rápido se evapora




*imagen: didujo "ciudad del hombre araña", crayolas sobre cartulina, de diego martin

kiero lokear contigo (canción indi pop)


Si decimos groserías
para encantar espíritus
animales Qué grito amuleto
he de usar para
alejar tu fantasma
acaso el colirio cristalino
o las gotas de arena
que guardo en el bolsillo
como lágrimas de alegría
que llevo directamente
a la córnea enrojecida
donde nos expandimos
sin comprometernos
sin Precaución ni autorización
mas que la del leve humo



* imagen: martin munkacsi ("espera a lo que soy capaz de hacer")

Arvizu


Yo solo he llorar tanta amargura
yo solo he de pagar esta condena
pero tengo que ahogar mi amarga pena...
Juan Arvizu



Quiero vivir en tu voz, Juan, en su vibración
podría acomodar mi litera, un palo con clavos,
en su messa di voce tomaría mi desayuno
mientras roleo el periódico para susurrarle
a Pessoa con herméticas señales de humo
que la Gloria es una puta demasiado cara
para tu vida, Mi vida, por lo demás, intermitente
luz de neón de la Luciérnaga Night Club
iluminará nuestros días. Allí, aparecido
como las polillas alrededor de algún
parroquiano resplandor, tu voz me encadenará
al rubio espejo del ron donde Narciso se mira
y se vierte desnudo para dar de comer
a las bestias de moho y de seda Bellezas
que no duran de pie más de tres minutos
fáciles en vaciarse de la última gota de sangre,
lo suficiente para doblegar la indiferencia
de las quebradizas sombras que danzan
entre dedos afilados cual llamitas azules
que dejan sobnre lo que tocan una estela
amarilla de cenizas



*Imagen: Billy Brandt, 1945.

Medieval

Para la selva con amor

El cuerpo es un sediento
sólo quiere ser saciado
no le hablo hasta ver
deponer su ambición
entonces le responderé
con una sonrisa de dos puntos
y paréntesis
le diré que es mi juego
no hablarle hasta esperar
que él lo haga primero
como jugar a no parpadear
sosteniendo nuestras miradas
cual espadas en un duelo



*imagen tomada de aquí: http://telasherlinda.blogspot.com/

1º Bilis platónica


Mi ansiedad no me perturba
cuando de ti no poseo
sino tus palabras
evito así tenerte frente a mí
esquivo tu mirada
hablando mas que
por esta pantalla
si no te veo no existes
como el amor que
nadie se tiene aquí

Con tus palabras es otra cosa
no puedo amar lo que no me sorprende
las vacío de tu cuerpo
y las dejo a la deriva
como restos que el mar
abandona a mis pies
pues ellas en nada alimentan
mi ciega esperanza
mi poquita fe

Alberto Hidalgo (Arequipa 1897 - BsAs 1967)

(...)
Era una negrita de diez y ocho años, a mucho dar. Ni delgada ni gorda, al caminar movía el cuerpecito horizontalmente, en forma de oleaje, con una gracia impar, imponderable. Dentro de las órbitas tenía dos lámparas de 600 bujías que hacían un consumo arruinador de kilowatts. Iba de aquí para allá, iluminando los rincones, bailando como sobre cuerdas de circo en las miradas que los hombres le tendían. Todos teníamos ahuecadas las manos, de tanto agarrarle imaginariamente los senos: dos globitos de jabón, blandos como la leche, cuyos pezones se nos entraban inevitablemente por los labios. Yo sabía de memoria los puntos cardinales de su cuerpo. Conocía el camino de su sexo, podía trazar el plano de su voluptuosidad. Y en mi boca guardar el sabor de sus cabellos, de sus piernas, de sus axilas, de su humedad, de sus sudores, de todo.
(...)
En cuanto un hombre es desairado por una mujer, debe considerarse enamorado de ella. Obré de acuerdo con esta pragmática. ¡Estaba enamorado, y de una prostituta! Me aventuré en los usos de los amantes sin suerte. Una tristeza enorme se apoderó de mi espíritu. Y mi cuerpo empezó a trasuntar soledades de mi corazón. Mis ojos se oscurecieron como dos estanques. Perdí el apetito, la tranquilidad, el ápice de bonhomía que me restaba. Desde mi mesa la veía pasar con una avidez inaudita, lamiéndole el cuerpo con los ojos, desnudándola, oliéndola como un perro, poseyéndola cabalmente.
*Tomado de "Filosofía Negra", relato que integra el genial libro Cuentos de Alberto Hidalgo, Talleres Tipográficos, 2005, Lima-Perú. (Edición de Álvaro Sarco)

Final del tragador de humo

Una de las pasiones que abandono
es el humo que me daña Lo dejo
como dejaría a una novia
Que vive para humillarme
Haciéndome insignificante
Accesorio de su deseo El blanco
Donde cebara su ira
Mi garganta
cual los libros que un día
destazó por placer De verme recoger
las hojas esparcidas en el suelo
como sangre arrojada en el baño

Valetudinarios Cía.


La semana pasada me convertí en un surtidor de verde materia. Ingentes cantidades de flema salían de quién sabe qué oscuras profundidades de mis pulmones, por lo demás, dos viejas bolsas de papel bulky. Así, aquejado por una bronquitis aguda fui el mártir de la oficina, ya que no falté casi ningún día. En realidad, la afección nunca me indispuso como para faltar, mas sí me incomodaba. Cada diez minutos tenía que ir al baño para descargar la flema que parecía se me iba salir por ojos, oídos y todos los poros de la cara. Las tibias palabras de apoyo de mis compañeras eran llamadas de atención, ya que consideraban que debía estar descansando y no andar metido en la oficina, con el terrible riesgo de contagiarles; lo que, por supuesto, era mi oscuro propósito. Como sea, recibía agradecido su preocupación. Sin embargo, la inmensa QWERT, quien debe bordear los quince años bisiestos, mostraba su atención por mi deteriorada salud con un extraño gesto de solidaridad. Éste consistía en reducir a la insignificancia mi mal, haciendo para ello un listado de sus dolencias, que iban desde extrañas punzadas en la mano izquierda, lo que podía presagiar un fulminante paro cardiaco, hasta la anemia producida por los minúsculos miomas de su virginal cuello uterino, que podía convertirse en un cáncer. No sé si su intención era levantarme el ánimo o exacerbar mi somática cobardía por la decadencia del cuerpo. En todo caso, lo que sí lograba era desviar la atención de mis compañeras hacia su adiposa e hipocondríaca personalidad, efecto que, por lo demás, me tenía sin cuidado. Quizá, creo yo, era su forma de hacerme sentir bien, y mostrarme que a pesar de mi afección debería sentirme dichoso, pues, no estaba en los umbrales de la muerte, como ella decía sentirse.

El hombre que no podia dejar de masturbarse

Me masturbo tanto que me estoy enamorando de mí
dice la tradición que los narcisos mueren ahogados
por la fascinación de su reflejo
y dice mi experiencia que los gatos suelen purgarse
con las flores de sus orificios (de los narcisos)
Pero esta camisa me aleja tanto de mí
que en el espejo ya ni me reconozco
Una vela parchada ondea en medio del océano, seré yo?

Y el jefe de la tribu dijo


debías de tener como crisma de santidad
una corona de cerros verdosos y no
este maldito desierto alrededor de la nuca
mas no de arena donde los rosados pezones
terminan como dos pececillos boqueando en las cenizas
de un holocausto yunga ofrecido a las rezagadas nubes
para la estación seca de las pantorrillas
abras en la espesura del pubis paracas de albúmina
y los muslos reciban con devoción la espuma
que brota sobre las muertos al galope de las horas
un pulso que se expande en neblina atienda
la sinuosa corriente que corre por la espalda
donde sumerja los dedos ensangrentados el ungido
para seguir descalzo y sediento de caminos

Tengo el amor
De haberte visto
LHC-CMP


De la belleza
Perro
de la belleza,
hasta cuándo
el sueño*
que a nadie te ata.



*el sueño es una cadera, perdón, una cadena, una sucesión, diría,
de estrelladas piedras, pepitas de coral, rubíes, cuentas de lapislázuli,
semillas de sangre donde anida recorrido el transcurrir de la niebla, de luna encendida por los afilados bordes de la lucidez, una mujer de sombras densas, que entrega, a los solitarios, caricias con el filo de una navaja.

Siesta para todos (mani(n)fiesto)*


Por cálida humanidad
Para evitar que los burócratas se sequen como árboles que nadie riega
Para recuperar el encendido equilibrio horizontal
Para descansar de la luz artificial que te arrojan como arena a los ojos
Para conversar como silenciosos monosílabos colgados de nuestras paltas y/u otras frutas más y/o menos espirituosas
Para compensar la trasgresión al derecho laboral internacional explotados proletarios del hastío
Por las diez de horas atornillados a una silla
Por la fuerza de gravedad que nos envejece un poco más por dentro cada día
Por magnánima caridad de nuestros empleadores que nos dejan pertenecer veinte minutos y dos turnos a la semana a la dulce hermandad de los echados eternos**
Para guarecer los pulmones de las criminales corrientes de aire acondicionado por lo mismo acariciados con el tibio pétalo de las plantas sagradas como el anís la carámbola y la boñiga de macho cabrío
Para la bajada de nuestra cabeza de nuestros brazos y de nuestras piernas por los ojos afilados como un tobogán hacia la boca de un volcán en erupción




*La sala de la siesta para todos será un espacio común y unisex, amplio con techos altos y grandes ventanales con hojas móviles para refrescar la estancia. Esta sala tendrá dos hileras de 9 camas alineadas y separadas por dos metros una de otra y una frente a otra. Además, deberá ubicarse en un lugar silencioso. O en su defecto construirla de manera acústica, contra ruidos. La estancia deberá proveer a los usuarios el reposo a través del silencio, la iluminación y las corrientes de aire naturales.
**Las características de esta descripción de la estancia del echado eterno mayor proviene de la historia de Saj’ Hihno Aj’ Hon ‘Jojh Lhi, nómada mongol que viviendo entre la estepa y el cáucaso construyó una covacha a prueba de ruido, usando tan solo ramas, grama seca y boñiga de cabra salvaje.

El Turista



En Cioran conocí un viejo cascarrabias Su ternura
era hostil y su belleza sucinta Aborrecía al viscoso
género humano y sus derivados El perro con alas
de seda y el gusano pelambre de mono Mas
por piedad que por ignominia y un frágil
arco del triunfo que nadie supo ver cuando lo veían
Su indiferencia era luminosa y dejaba rastros fosforescentes
en las pieles que estrechó a escondidas de sí mismo
Por aquella primera impresión lo confundí con el loco del tarot
pero su camino no era redondo sino plano
y más bien escarpado Hacia las mañanas venenosas
me ejercitaba ante el espejo que agredía con los pulgares
en ristre a fin de seguirlo hasta la cumbre de su repudio
a imagen y semejanza de una lasciva actriz
de cine mudo a quien desposé pues amaba sin malicia

Pessoa?????

...cuando digo que siempre gusté de ser amado, y nunca de amar, lo he dicho todo. Me afligía siempre el ser obligado, por un deber de vulgar reciprocidad -una lealtad del espíritu- a corresponder. Me agradaba la pasividad. De actividad, sólo me agradaba lo bastante para estimular, para no dejar olvidarse, la actividad en amar de aquel que me amaba.

*Tomado de Fernando Pessoa. Escritos autobiográficos, automáticos y de reflexión personal. Emecé, 2005. Trad. Rodolfo Alonso

La caricatura de pessoa colgado es mía, la hice antes de conocerlo.

Oro es en mí lo que no se ve


Saliva rosada por la mañana
claro indicio que soy una mina
excavo con la tos seca y mojada
arrojo vetas rojas y encendidas
cual palabras que trago para evitar
la oscura ambición de las viandantes
ciegas y estúpidas ellas
que en la cama me rechazaron
sin saber que era una mina contagiosa
pudiendo dar mi veta por un roce
y llenar sus miserables vidas con toda
mi fortuna escondida entre carraspeos
y mucosidades transparentes
verdes y amarillas

Autoretrato (n intento)


Frente al espejo mensuro la fe perdida
mi cara remendada cual mi camisa
y mis costillas desequilibradas de su eje
por el tráfico de la concentración matutina
un remolino de oscuras intenciones
que da cierto nivel de ruido
a nuestras reflexiones
como un zumbido de élitros mojados
sobre la cicatriz del labio reconozco
de mi pasado lo peor que no es lo peor
porque seguirá pasando
como estas palabras
seguirán pasando
de mano en mano
y mejor si de boca en boca
aunque se tuerzan
en una mueca de asco
por la hermosa y hedionda corriente
que expulsamos con inocente crueldad
de nuestra piel chamuscada
una dolorosa parturienta
que nos mantiene pegados al espejo
mientras parpadea ante la sangre que se le arroja





*Imagen: Selfportrait de F. Bacon

SSSS

Camino la resaca
la vereda erizada de su lomo
luce como un gato amenazado por su sombra de perro
un puente que se suspende al humo de mi deseo
por la musa del café
en fin, la resaca es un costal vacío que se llena con
coca
café
sporade
y torpes movimientos
que me dejan las uñas levantadas
hermosos hematomas hermafroditas
que se reproducen en serie por el hombro el filo
del codo y como no
rodillas raspadas para la cena
vi en el baño, carla valeria, al grillo de las constelaciones
me saludó pero se fue caminando a pesar que lo apuré
de puro puré y pánico que me saltara encima
y se fue cojeando (que mas da
emocionado)
cuando terminé mi negocio ergo piano
pianíssimo determiné que mi estado de ánimo
lo dictaría la apariencia
de mis queridas heces
se veían robustas como troncos tronchados
desconchados como de algún noble roble
una sonrisa se esbozó entre mis ojeras
-usada de ceniceros en fiestas íntimas- pues
supuse que aquella era la apariencia
de la buena salud y la belleza
y me subí los pantalones
(que mas da
emocionado)

Heredad


Voy a heredar una úlcera
que me hubiese gustado conocer personalmente
es decir lamerla con cuidado de no quebrar
ni regañar su encostrado corazón
cuando empezara a sangrar
el limo amargo juntaría en mis manos
su ración de materia y me enjugaría con ella
el rostro los cabellos y saldría a la noche de las vociferaciones
recién nacido de una herida hija mía
tan puro y esbelto como una espada de grisú

A Juan Arvizu


Y su voz no te daña para soñar con él
Ni para darle a tu vida el tono sucio y gastado
Que ha dejado el tiempo en su belleza
Puesto que él es un hombre pegado a una voz
Y no una voz cubierta por el cuerpo insulso
de un hombre Un legajo de gusanos resentidos
O quizás no te da el espíritu para tan poco
¿Qué sentido pierde su camino dentro de mí
Cuando lo oigo? No podría decir sino oyéndolo
Y aun así pienso que el merecimiento de ello
Es demasiado para ser verdadero ¿Tanto
me miento que dudo hasta de mis apetitos?
Al final sueño que algo bueno se arrastra de mi vértigo
Si nada de lo que sobrevivo parte de mí Entonces
Estar a punto de ser hielo vidrio molido
o devolver lo comido Es tan aparente cual la carne
Que cubre mi deseo con el vendaje de sus venas
Verdes y cenicientas como mi faz tendida
Sobre los alambres de púas
que rodea todo lo que me llena:
espondilus messa
violáceos di
batolitos voce